Destacados
Diccionari de butxaca
El conjunto
Formación básica del pop sesentero alcoyano, que ha pasado a mejor vida
Hubo un tiempo lejano en el que en Alcoy no existían las bandas rock, ni los grupos de indie pop, ni las formaciones de punk electrónico, ni los cantautores comprometidos. Corrían los años sesenta y los setenta del pasado siglo y toda la actividad musical juvenil se podía resumir en una sola palabra: el conjunto […]
Diccionari de butxaca
Possiqueteveré!
Possiqueteveré! es una interjección alcoyana de tinte surrealista que sirve para expresar casi cualquier cosa
El actor JULI CANTÓ en una representación del POSSIQUETEVERÉ!
Possiqueteveré! es un fraseologismo interjectivo, de uso muy extendido en la ciudad de Alcoy, formado por dos conjunciones, un pronombre relativo, otro pronombre personal y un verbo en futuro simple debidamente amachambrado, que tanto sirve para expresar sorpresa, rechazo, desaprobación, advertencia o desdén, como cualquier otra cosa.
Diccionari de butxaca
L’ajudant del que toca el bombo
Durante mucho tiempo, fue una perífrasis de uso extendido en Alcoy para referirse a la persona de poca importancia, sin oficio y mal entretenida
L’ajudant del que toca el bombo es un oficio poco conocido (nada que ver con el más viejo del mundo) y poco valorado dentro del panorama musical. En parte por no tratarse de una disciplina que requiera estudios reglados y en parte por lo poco conocidas que resultan sus funciones para el público en general, […]
Diccionari de butxaca
Gallegà
Diccionari de butxaca
Ampastrà
Diccionari de butxaca
Refetot
Diccionari de butxaca
Capellà
Una de las pocas palabras que los alcoyanos pronuncian correctamente sin recortarles nada ni añadirles ningún tipo de sufijo, prefijo o diminutivo

La palabra capellà, en castellano capellán, es uno de los pocos ejemplos de palabra consenso del idioma alcoyano, que es el nombre que reciben aquellas palabras que se escriben y pronuncian conforme a las normas de la Acadèmia Valenciana de la Llengua y/o de la Acadèmia de la Llengua Catalana, sin recortarles nada ni añadirles ningún tipo de sufijo, prefijo o diminutivo.

El vocablo además de designar al eclesiástico que obtiene alguna capellanía y, por extensión, a cualquier eclesiástico tenga capellanía o no; en Alcoy denomina también al pez de la familia de los gádidos, popularmente conocido como bacaladilla, lirio, faneca menor o mollera, muy abundante en las aguas del mar Mediterráneo y que se consume habitualmente en salazón.

Y ahora la pregunta. ¿Para qué necesitaba un pez de la especie Trisopterus minutus con cuatro denominaciones en la saca, una quinta? Pues hay dos versiones. La primera apunta a que el aspecto que presentan las bacaladillas al secarse recuerda a la sotana de los curas. Y de ahí lo de capellán. Pero, razonará el avezado lector, también recuerdan a la capa del Conde Drácula, a la de Luis Candelas o, incluso, a la de Batman, porque vista una capa vistas todas; y en cambio las bacaladillas no se llaman ni vampiros, ni bandoleros, ni superhéroes con posibles. Cierto.

Es por eso que muchos investigadores se decantan por la segunda hipótesis. La que asegura que todo fue una ocurrencia de un grupo de intelectuales anarquistas ateos que se reunían en el Bar Trianón a finales del siglo XIX y que, para sacar de sus casillas al archidiácono de Santa Maria, empezaron a idear distintos platos con la bacaladilla como ingrediente principal, denominándolos de manera que zahirieran al eclesiástico, a saber: capellans torrats a la flama, capellans fregits, ensalada de capellans amb pilotes o capellans sense res, entre muchas otras. Cosa que consiguieron.

Todo apunta a que está segunda hipótesis es la buena porque pese a que no se recoge en la ‘Guía del Forastero en Alcoy’ de 1864, existe un leyenda urbana posterior que asegura que durante los años de postguerra más de un cliente en el Trianón y en otros establecimientos hosteleros de la ciudad recibieron alguna que otra bofetada propinada por falangistas, eclesiásticos, policías o entusiastas del régimen, en general, al solicitar en voz alta: ‘Antulio posa’m uns capellans ben torradets al foc’

NOTA HISTORICA DE INTERES O PUEDE QUE NO TANTO.- Se sabe que tres individuos del grupo del Trianón cuyos nombres no han trascendido, huyeron a Francia tras los hechos del Petrolio y trabajaron durante años para el célebre chef Auguste Escoffier creando el popular plato ‘Popietas de capellan avec crème de safran de patate douce, calamars et haricots verts avec poisson et mollusques en réduction’ por el que en 1919 fueron condecorados con la Legión de Honor de la República Francesa.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario