Destacados
Diccionari de butxaca
Marta
Aunque parezca mentira, en el alcoyano clásico de nuestras abuelas una marta siempre será una mona
Imagen de una mona haciendo "martaes"
Estamos ante uno de los casos más delirantes de la capacidad que tienen los habitantes de esta ciudad para destrozar el verdadero significado de las palabras. En castellano y en catalán, una marta es un mamífero carnívoro perteneciente a la familia de los mustélidos; un bicho pequeñito cuya piel es muy apreciada para hacer abrigos, […]
Diccionari de butxaca
Espardenya
Palabra polisémica alcoyana que designa más objetos que artículos hay en la planta de oportunidades de El Corte Inglés  
L’espardenya (pronunciada en Alcoy aspaɾðénɛ) sin acento en la a es una palabra polisémica que tanto designa al calzado de suela de cáñamo trenzado (de esparto o yute), puntera, empeine y talón de ropa gruesa y dos vetas que se atan al tobillo, como a los filetes de sardina rebozados con huevo y harina y […]
Diccionari de butxaca
Genterola
Es un insulto grupal, que quiere mostrar el rotundo desprecio hacia un colectivo
Al Capone y sus amigachos, un ejemplo clásico de genterola
La versión alcoyana del clásico castellano gentuza es una palabra muy sonora, que despierta en el oyente resonancias italianas. Hay que subrayar un dato importante: cuando un alcoyano habla de genterola está utilizando un insulto grupal, un calificativo con el que quiere mostrar su rotundo desprecio a un determinado colectivo con el que es conveniente […]
Diccionari de butxaca
Garibaldino
Diccionari de butxaca
Tapó de bassa
Diccionari de butxaca
Collonera
Diccionari de butxaca
Ferro p’Alemania
Una metáfora anatómico/industrial para presumir de musculitos ante los amigos

Antes de inventarse los personal trainings, los coachings, los runners y la tableta de chocolate de José María Aznar, los alcoyanos presumíamos de musculitos imitando el gesto de los forzudos del circo, tensando el brazo para que aparecieran nuestros bíceps en todo su esplendor y soltándole nuestro impresionado interlocutor una frase que ya forma parte de nuestro patrimonio lingüístico: ¡Toca, toca…. açó és ferro p’Alemania!.

Esta insólita metáfora anatómico/industrial hunde sus raíces en la mitificación de la siderurgia germánica, convertida en el paradigma internacional de la fabricación de productos dotados de una solidez a prueba de bombas. Cuando un machito alcoyano nos muestra la bola del brazo o los abdominales y dice aquello de “açó es ferro p’Alemania” está comparando sus músculos con la resistencia de un Panzer o con la dureza del material fabricado en las acerías Krupp. Antes de la llegada de la odiada Merkel, nuestra visión simplista del mundo identificaba a Alemania con un país de cabezas cuadradas, que fabrica cosas metálicas (ya sean coches, tanques o cañones antiaéreos) capaces de resistir los embates del tiempo y cualquier tipo de agresión externa.

Hay que señalar que esta frase comporta una inevitable obligación social para su destinatario. Cuando a uno le dicen ¡toca, toca…. açó és ferro p’Alemania!, las convenciones le obligan a palpar  con entusiasmo y deleite la zona marcada por el presunto culturista; ya sean bíceps, piernas o abdominales. El rechazo de esta oferta (ya sea por razones de higiene, de repugnancia personal o de simple temor al ridículo) será entendido  como un grave desprecio hacia las habilidades gimnásticas de nuestro amigo deportista, que acabará buscándose otras amistades más receptivas con sus exuberancias musculares.

Nota importante: Un código no escrito señala que esta invitación al palpamiento sólo se puede aplicar a determinadas partes del cuerpo masculino. Un uso equivocado de estas indicaciones puede acabar en una situación engorrosa con incómodas connotaciones sexuales. Conozco a un tipo que se encontró con una amiga en el gimnasio y que apuntándose a la entrepierna le soltó el consabido  ¡toca, toca…. açó és ferro p’Alemania!. Acabó cumpliendo una merecida pena de seis meses en Fontcalent  al condenarle un juzgado por un delito acoso y exhibicionismo. Ni que decir tiene que la chica no le ha vuelto a dirigir la palabra,

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario