Destacados
Diccionari de butxaca
Me la bufa
“Me la bufa” es una expresión habitual del ámbito lingüístico valenciano a la que el lenguaje alcoyano le ha aportado su granito de creatividad
Me la bufa(en inglés “he huffs me”) es una expresión común del ámbito lingüístico valenciano-catalán-balear equivalente al ‘me la sopla’ castellano, más aireada que el castizo ‘me la suda’, con mayor estabilidad que el ‘me la trae floja’, menos marinera que el ‘me la trae al pairo’ y mucho más esclarecedora que ‘me la refanfinfla’; […]
Diccionari de butxaca
¡Adreça, adreça!
Palabra clave de los alcoyanos a la hora de ayudar a aparcar un coche
Los alcoyanos de sexo masculino encuentran un fascinante placer en el acto de ayudar a aparcar (o a desaparcar) su vehículo a un conductor inexperto o a una conductora novel. Este ritual lo tiene todo, ya que supone una demostración de sabiduría automovilística y de solidaridad ciudadana. El ayudador se dirige al ayudado con todo […]
Diccionari de butxaca
Burro
Cabreo de grandes proporciones, caracterizado por su prolongación en el tiempo
Cuentan los historiadores, que los burros de Adolfo Hitler eran legendarios
Coger un burro en Alcoy no tiene nada que ver con subirse a lomos de uno estos entrañables animales domésticos de la familia de los équidos, que en tiempos muy lejanos jugaron papel fundamental en nuestra exigua agricultura. Coger un burro en esta ciudad es sinónimo de pillar un cabreo de considerables proporciones, que presenta […]
Diccionari de butxaca
Au
Diccionari de butxaca
Pastissot
Diccionari de butxaca
Xorraeta
Diccionari de butxaca
Genterola
Es un insulto grupal, que quiere mostrar el rotundo desprecio hacia un colectivo
Al Capone y sus amigachos, un ejemplo clásico de genterola

La versión alcoyana del clásico castellano gentuza es una palabra muy sonora, que despierta en el oyente resonancias italianas. Hay que subrayar un dato importante: cuando un alcoyano habla de genterola está utilizando un insulto grupal, un calificativo con el que quiere mostrar su rotundo desprecio a un determinado colectivo con el que es conveniente no juntarse, porque uno puede salir malparado.

El mundo está lleno de genterola; o lo que es lo mismo, de gente poco recomendable que te clavará un puñal en la espalda a poquito que te descuides. Estamos ante una de las peores acusaciones que se pueden hacer en el idioma local: cuando un amigo te dice “no te juntes con esos, que son genterola”, conviene hacerle caso y marcar distancia con el grupo en cuestión. La genterola es omnipresente y aparece en todos los aspectos de la vida: los clubes deportivos, los montepíos de la filà, las peñas de amigos y hasta en los más selectos círculos culturales. Hay que subrayar un aspecto importante de los componentes de esta extraña secta de malvados: entre ellos se muestran afables y se entienden perfectamente, pero son capaces de hacerle las peores putadas a cualquier elemento externo.

Entre la genterola reinan unas leyes muy parecidas a las existentes entre los miembros de las Siete Familias de la Mafia de Nueva York. Su fidelidad entre ellos sólo es comparable con su capacidad para hacer el mal a los que no pertenecen a su cuerda.

En determinados momentos de la historia, por razones que se desconocen, se producen grandes acumulaciones de genterola en determinados lugares del mundo. Durante las últimas etapas del PP en la Generalitat Valenciana, se registró en los despachos del gobierno autonómico una de las mayores densidades conocidas de genterola por metro cuadrado, alcanzándose cotas que sólo fueron superadas en algunos barrios del Chicago de los años 30.

La palabra genterola tiene otra acepción con mucho menos uso. Utilizaban este término las gentes del Puntet para referirse a las personas de clase baja con las que no convenía juntarse por motivos de prestigio social. En este caso, el sinónimo castellano más acertado vendría de la mano de conceptos como chusma o purria.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario