Destacados
Diccionari de butxaca
Salabari
Palabra nativa del idioma alcoyano que hace referencia a las listas o grupos de personas, animales y cosas extensas y de poco interés.
Un salabari de gente haciendo cola para entrar en un edificio
Salabari es una palabra alcoyana que hace referencia a una serie de personas, animales o cosas que se presentan en fila (o en ocasiones en formato mazacote) y cuya visión (o lectura, si se trata de una lista) resulta extensa, aburrida y, sobretodo, de escaso interés. Habitualmente se acompaña del adjetivo exclamativo ‘quin’. ¡¡ Quin […]
Diccionari de butxaca
El conjunto
Formación básica del pop sesentero alcoyano, que ha pasado a mejor vida
Hubo un tiempo lejano en el que en Alcoy no existían las bandas rock, ni los grupos de indie pop, ni las formaciones de punk electrónico, ni los cantautores comprometidos. Corrían los años sesenta y los setenta del pasado siglo y toda la actividad musical juvenil se podía resumir en una sola palabra: el conjunto […]
Diccionari de butxaca
Possiqueteveré!
Possiqueteveré! es una interjección alcoyana de tinte surrealista que sirve para expresar casi cualquier cosa
El actor JULI CANTÓ en una representación del POSSIQUETEVERÉ!
Possiqueteveré! es un fraseologismo interjectivo, de uso muy extendido en la ciudad de Alcoy, formado por dos conjunciones, un pronombre relativo, otro pronombre personal y un verbo en futuro simple debidamente amachambrado, que tanto sirve para expresar sorpresa, rechazo, desaprobación, advertencia o desdén, como cualquier otra cosa.
Diccionari de butxaca
Gallegà
Diccionari de butxaca
Ampastrà
Diccionari de butxaca
Pastissot
Chanchullo muy elaborado, que deja un gran rastro de víctimas y que bordea la legalidad vigente
De los pastissots alcoyanos nunca salen rubias despampanantes, sino una dolorosa lista de desfalcos y de gente esquilmada

Aunque literalmente se puede traducir como un pastel de tamaño descomunal, en el alcoyano coloquial la palabra pastissot es sinónimo de chanchullo muy elaborado, que deja un gran rastro de víctimas y que bordea peligrosamente la frontera de la legalidad. El pastissot alcoyano por antonomasia es el parking de la Rosaleda; una obra inverosímil e ilegal, que sigue ahí para recordarnos que en esta ciudad hubo gente con grandes habilidades para el pasteleo urbanístico y económico.

En Alcoy el pastissot no es dulce, no lleva merengue ni ningún tipo de crema pastelera. Se trata de un producto altamente tóxico e inaprensible, cuya elaboración exige gran dedicación y un arte especial. Esta ciudad ha contado con empresarios y políticos legendarios, cuya biografía estará para siempre relacionada con grandes pastissots, que conmocionaron a la opinión pública en su día y que todavía dejan huella en nuestro paisaje urbano. En esta lista de pasteleros letales figuran emblemáticos industriales y corajudos constructores capaces de montar gigantescas suspensiones de pagos o espectaculares desfalcos, que dejaron un rastro de centenares de convecinos arruinados y que milagrosamente dejaron intactas sus abundantes riquezas. Grandes especialistas en ingeniería financiera trabajaron en la elaboración de estos pasteles, que socavaron los pilares básicos de la economía local.

La política es otro de los terrenos propicios para el pastissot. Desde la grandiosidad barroca del caso Gürtel a la modestia del proyecto del bulevar de la explanación del ferrocarril, la historia reciente está plagada de ejercicios de pastelería creativa, en los que no faltan nunca ni el reparto de comisiones ni los promotores inmobiliarios forrados de millones.

Antes de cerrar este breve trabajo lingüístico es importante responder a una pregunta: ¿Qué hace falta para montar un buen pastissot?. La respuesta a este interrogante es sencilla: para practicar esta modalidad de la pastelería hay que tener mucha imaginación, muy poca vergüenza y un desprecio absoluto hacia el resto del género humano. El pastissot es un fenómeno altamente democrático, que no conoce ni de credos, ni de razas, ni de condiciones sociales. Estos chanchullos de altos vuelos los puede cometer un presidente de la Generalitat, el concejal de Urbanismo de un pueblo minúsculo y hasta el humilde festero al que un día se le cruzan los cables y decide escaparse al Caribe con el dinero montepío de la filà, dejándose como recuerdo un enorme pastissot de cuentas amañadas y de deudas.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario