Destacados
Diccionari de butxaca
Me la bufa
“Me la bufa” es una expresión habitual del ámbito lingüístico valenciano a la que el lenguaje alcoyano le ha aportado su granito de creatividad
Me la bufa(en inglés “he huffs me”) es una expresión común del ámbito lingüístico valenciano-catalán-balear equivalente al ‘me la sopla’ castellano, más aireada que el castizo ‘me la suda’, con mayor estabilidad que el ‘me la trae floja’, menos marinera que el ‘me la trae al pairo’ y mucho más esclarecedora que ‘me la refanfinfla’; […]
Diccionari de butxaca
¡Adreça, adreça!
Palabra clave de los alcoyanos a la hora de ayudar a aparcar un coche
Los alcoyanos de sexo masculino encuentran un fascinante placer en el acto de ayudar a aparcar (o a desaparcar) su vehículo a un conductor inexperto o a una conductora novel. Este ritual lo tiene todo, ya que supone una demostración de sabiduría automovilística y de solidaridad ciudadana. El ayudador se dirige al ayudado con todo […]
Diccionari de butxaca
Burro
Cabreo de grandes proporciones, caracterizado por su prolongación en el tiempo
Cuentan los historiadores, que los burros de Adolfo Hitler eran legendarios
Coger un burro en Alcoy no tiene nada que ver con subirse a lomos de uno estos entrañables animales domésticos de la familia de los équidos, que en tiempos muy lejanos jugaron papel fundamental en nuestra exigua agricultura. Coger un burro en esta ciudad es sinónimo de pillar un cabreo de considerables proporciones, que presenta […]
Diccionari de butxaca
Au
Diccionari de butxaca
Pastissot
Diccionari de butxaca
Xorraeta
Diccionari de butxaca
Tamboriná
La palabra define ruidos muy fuertes, que por su contundencia provocan la alarma general
En alcoyano coloquial, una explosión atómica sería una enorme tamboriná

La tamboriná nos sirve a los alcoyanos para definir sonidos muy fuertes e inesperados, que por su estruendosa contundencia provocan la alarma general. Cuando los habitantes de esta ciudad escuchamos una tamboriná en la calle, salimos inmediatamente al balcón para ver qué ha pasado. La palabra hunde sus raíces semánticas en el vocablo tambor y le añade un puntito de sonoridad a cualquier ruido que rompa la normalidad cotidiana.

Las tamborinaes son muchas y variadas. Puede provocarlas la caída de un piano desde una altura de diez metros, el choque del camión del butano con el autobús de la Línea 2 o una brutal caída por las escaleras de nuestra vecina, la Siño Paca, que pesa más de 120 kilos. La palabreja se utiliza para todo tipo ruidos secos y estruendosos. Si algún día, a algún genio del mal se le ocurriera lanzar una bomba atómica sobre Alcoy, los supervivientes nunca dirían que escucharon una gran explosión, afirmarían (haciendo uso legítimo de esta palabreja autóctona) que “primero oímos una enorme tamboriná y después vimos un gigantesco hongo de fuego que tapaba hasta el Barranc del Cint”.

Hay que señalar que el concepto tamboriná también se usa de forma figurada para referirnos a los golpes inesperados que nos da la vida. Los fallecimientos de los seres queridos, los divorcios de los hijos, las multas de Hacienda, las puestas de cuernos o las ruinas económicas son también tamborinaes, que caen sobre los alcoyanos como un mazazo ruidoso y doloroso. El término amplía su área de influencia hasta extremos inverosímiles y no es extraño encontrarse a un alcoyano que ha ido a comer a un restaurante de alto copete, quejándose de que la cuenta ha sido “una auténtica tamboriná” y anunciando que en su puñetera vida volverá a comer en establecimiento tan pijo.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario