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¡Me cago en el séptimo arte!
Hubo un tiempo feliz en el que cuando los alcoyanos salíamos del cine, hablábamos de la película y hacíamos animadas tertulias sobre tal o cual escena, sobre lo bien que había estado un determinado actor o sobre la habilidad del director para contarnos una historia. Esos lujos de cine club antiguo se han acabado para […]
Cultura
Assun Navarro i el Grup de Danses Baladre, premis Joan Valls 2019
L’alcoiana Assun Navarro i Santos, històrica militant feminista del Col·lectiu 8 de Març, en l’apartat individual, i el Grup de Danses Baladre de Muro, en el d’entitats, són els guardonats amb els Premis Joan Valls i Jordà per l’Ús i Promoció del Català, que enguany arriben a la seua 25a edició, i que atorga l’Associació Cultural […]
Cultura
Lo que el ojo no veía y ahora sí ve
Hubo un tiempo en que las series americanas para la televisión se rodaban en 35 mm, es decir en el mismo formato con el que se filmaban las películas para el cine. Luego se pasaban al formato más estrecho y de baja resolución de la televisión y así llegaban a nuestras pantallas.
Cultura
‘Alfanumèrics’: Cuando los números hablan
De toda la sabiduría que heredamos de los griegos, nos quedamos únicamente con el alfa. ¿Y el resto? Rubén Fresneda defiende que lo “genuinamente” humano no es irremplazable.

La exposición de Rubén Fresneda analiza en profundidad la relación metonímica sustitutiva entre la codificación alfanumérica-administrativa y el individuo. En otras palabras, cómo la abreviatura numérica nos ha absorbido a todos y cada uno de nosotros, quitándonos el significado que un día tuvimos. ¿Nos sentimos desamparados, en esta especie de jeroglífico? No respondáis todavía.

26 años, 2 segundos de tiempo de reacción, 50 kg. Esto es una persona, un “yo”. Imaginen que son un número. Vamos a ponerlo difícil; basémonos en el lenguaje binario, que alterna el “0” y el “1”.

Intente mantener el ritmo de todo lo que le exige aquello que le rodea. Póngase a la cola de la Agencia Tributaria, del aeropuerto, de la universidad. Va a ser absorbido por una multitud de organismos e instituciones que configurarán su identidad a base de golpes de teclado, en la mayor parte de los casos. No más sentimientos, ni impulsos, ni posibilidad de queja ni palabra. Déjese la cartera en casa; también su instinto, por otra parte. Puede considerarse, literalmente —y si este es su número binario—, un cero a la iz-quierda. Pero… ¡Ojo con que no le anulen! Mejor dicho: no se deje aplastar.

La historia de los diccionarios… ha pasado a la historia. El abecedario no es más que un recuerdo. Las letras se impregnan de desconocimiento y acaban difuminándose: los números toman el poder. La humanidad se reescribe con números, y la expresión es abominada por un automatismo dogmático que corta nuestras lenguas. Parece ser que es tiempo de rebeldía y desenfreno cifrado.

Esto es precisamente Alfanumerics; una orgía difícil de leer, pero fácil de digerir. Porque todos han comido sopa de letras en algún momento de sus vidas. Puede tomárselo como parte del juego o convertirse en una especie de Domiciano, el emperador romano que se pasaba el tiempo cazando moscas. Le proponemos la primera alternativa: intente pasar de los menudillos compuestos de letras y números a un sentido de realidad válido para usted. Comparta el resultado, o resérveselo. “Despierte, abra los ojos, piense”, le incita el artífice de la serie Alfanumerics. Camine, mire hacia delante. En definitiva, “conozca su propio yo, y no el que lleva en la cartera”, añade Fresneda.

“(…) A la intemperie –entiéndase como desamparo-, uno se vuelve abstracto e impersonal. Su individualidad le abandona (…)” (La decadencia de la mentira, Oscar Wilde).

Para más información puede visitar: www.rfresneda.wordpress.com o www.alfanumerics.wordpress.com

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