Destacados
Cultura
S’esllavissa el temps per les bastides de Nova York i Pastera / Pantera
Textos de Xavi Carbonell i Josep Sou amb música de Moisés Olcina en un disc / llibre gravat en els estudis de l'IVAM / CADA
“S’esllavissa el temps per les bastides de Nova York i Pastera / Pantera”  son dos textos en un llibre. El primer d’ells és un cant a la llibertat creativa creada a partir de l’obra pictòrica de Xavi Carbonell i la música de Moisés Olcina. Josep Sou ens envolta amb les seues paraules i lletres en […]
Cultura
Embarrocats
Al nostre Alcoi mateix, tenim el cent vegades reverenciable i amic Pedro Estevan, percussionista i company del viola da gamba
Com un llibre ple de pols, de paper engroguit i llom corcat, un tros de fusta romania a l’estoig. Un violí aparentment ancià, amb cordes de fil gruixut i quasi pansit. Un arc gros i flonjo i un so blanet i ample. Acabava de ser enllestit al taller del seu luthier, però continuava semblant un […]
Cultura
La Historia está en los detalles
El fotógrafo Marc Pascual ofrece en el Palau Comtal  su personal crónica gráfica del confinamiento
Una de las fotografías de Marc Pascual que componen esta insólita exposición
La sala de actos del Palau Comtal de Cocentaina alberga a lo largo de este mes de noviembre una singular propuesta expositiva. Bajo el título de “99. Diari fotogràfic d’un estat d’alarma”, el fotógrafo contestano Marc Pascual ofrece una crónica gráfica diaria sobre tres meses de confinamiento. La muestra forma parte de la oferta cultural […]
Cultura
Como una catedral gótica
“El irlandés”, una obra maestra con toda la sabiduría cinematográfica de Scorsese y con un colosal duelo de actores
Javier Llopis, 1/12/2019

Tiene “El irlandés” el aire de monumentalidad y de perfección de una catedral gótica del cine. Toda la sabiduría cinematográfica de Martin Scorsese se vuelca en un gran relato crepuscular en el que se habla de la mafia pero también de la vida y de las relaciones entre las personas. Interpretaciones impresionantes –un genial y recuperado Robert de Niro, un estremecedor Joe Pesci y un intenso Al Pacino- contribuyen a levantar un edificio fílmico de tres horas y media de duración, que te deja con el convencimiento de que acabas de contemplar una obra maestra de la cinematografía; una de esas piezas fundamentales que algún día formarán parte de la historia del Séptimo Arte y de la que se escribirán libros y tesis doctorales.

Es como ver “Malas calles”, “Uno de los nuestros” o “Casino” pasadas todas ellas por el filtro de los años. No es una casualidad que el responsable de contarnos esta historia sea un viejo asesino mafioso recluido en un asilo, mientras lucha contra sus fantasmas personales y busca algún tipo de redención para una vida en la que el crimen formó parte de la más prosaica normalidad laboral. La cercanía de  la vejez para un director que ronda la condición de octogenario impregna hasta el último segundo de esta película, que tiene en el paso del tiempo uno de sus pilares argumentales básicos y en la que Scorsese se sumerge -a un ritmo más pausado de lo que es habitual en él- en el violento mundo de la mafia para mostrarnos algunos de los aspectos más complejos del alma humana: desde la fidelidad, a la amistad, pasando por el odio, la traición y el sentimiento de culpa.

No es ningún sacrilegio afirmar que “El irlandés” está a la altura de los mejores momentos de los Padrinos de Coppola. Como todas las grandes películas americanas, la última propuesta de Scorsese es capaz de combinar la épica de la epopeya con el detalle de las historias más íntimas. El film ofrece un gran fresco sobre los rincones más sucios de la historia reciente de los Estados Unidos, pero también contiene primorosos retratos de unos personajes que circulan por el mundo impulsados por la fuerza de un destino violento e implacable.  “El irlandés” son espectaculares escenas de fiestones horteras de la mafia y ágiles relatos de conspiraciones y crímenes, pero también son los inmensos ojos aterrorizados de una niña -la hija del gánster- que contempla cada día cómo su padre sale a trabajar dejando un rosario de cadáveres a su paso.

Resulta extraño enfrentarse con una joya de esta categoría ante la obligada pequeñez de la pantalla de un televisor. El nuevo mapa del negocio audiovisual –con el boom de plataformas como Netflix- nos roba el placer de ver este peliculón en su escenario natural: la sala oscura de un cine. Sólo algunos privilegiados (entre los que no nos encontramos los alcoyanos) han podido disfrutar de este privilegio.

 

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario