Javier Llopis

Las calles de Alcoy son un escenario vacío y silencioso. Las imágenes de Paco Grau, tomadas en la mañana del pasado domingo, nos muestran el paisaje inquietante de una ciudad callada y desprovista de vida. Un sanitario se asoma curioso a la puerta del ambulatorio, algún paseante de perros rompe la soledad y el resto son avenidas desoladoras. Es la primavera del coronavirus y tardaremos mucho tiempo en olvidarnos de ella.

Javier Llopis

Son imágenes para la Historia. Es un paisaje extraño de fallas a medio construir o a medio retirar. Una València insólita, que afronta el impacto emocional y económico de la suspensión de su fiesta grande a causa de la pandemia del coronavirus. Paco Grau se ha dado un paseo por unas calles llenas de involuntarias metáforas visuales que reflejan una situación inédita. Su cámara nos hace la crónica de una ciudad traumatizada en la que la decoración festiva sólo sirve para recordar la amarga suspensión de las Fallas.

Javier Llopis

Lo que fue un espectacular complejo de ocio ve pasar los años en medio del abandono y sufre las agresiones destructivas del vandalismo. Sala de fiestas, piscina, restaurante y punto de encuentro social en sus épocas más brillantes, este conjunto es ahora en un espacio muerto para la ruina y para la nostalgia.

Javier Llopis

La borrasca Gloria dejó la nieve a las puertas de Alcoy. Aunque las nevadas fueron intensas en diferentes localidades de la comarca, en nuestra ciudad la lluvia fue el elemento más destacado. Paco Grau hace su particular crónica fotográfica de unas jornadas que han estado marcadas por la meteorología. Son imágenes poéticas de unos paisajes cotidianos que cobran otro valor bajo el color blanco.