Javier Llopis

La Rambla no es una calle; la Rambla es un mundo. Desde la Plaza de Cataluña hasta el puerto, este gran bulevar urbano ha visto pasar la Historia y los acontecimientos más duros sin ceder ni un ápice de su razón de ser, que no es otra que la de ejercer de gran foro ciudadano de una vieja ciudad mediterránea llamada Barcelona. Como miles de sucesos trágicos a lo largo de los años, el atentado terrorista del pasado mes de agosto dejó su huella de heridas en este crisol de imágenes y de personas.

Javier Llopis

Los niños se asomaban por las ventanas y ante sus miradas atónitas se perfilaba un infierno siderúrgico de máquinas gigantescas y de cataratas ardientes de hierro colado. Aquella manzana industrial era un universo mítico por el que se movía un pequeño ejército de obreros con mono azul. De repente, un día, aquel espectáculo se acabó. Las implacables leyes de la economía echaron a decenas de trabajadores al paro y convirtieron aquel escenario de vida en un lugar muerto. El tiempo se paró en Rodes y desde hace casi cuarenta años esta ciudad convive con este testigo incómodo de su pasado más glorioso.

Manel Rodriguez-Castelló

Qui ho diria? Aristòtil i Euclides, als segles V i IV aC, especulant sobre la càmera obscura. El somni de la raó buscant de captar la imatge de la realitat, sempre tan esmunyedissa, i des de la pura aparença endinsar-se en els secrets del món. El francès Niépce, en 1826, aconsegueix de fixar la primera instantània del paisatge que es veu des de la seua finestra a Le Gras utilitzant betum de Judea.

Javier Llopis

El día más largo del calendario festivo alcoyano se abre de buena mañana y entre carreras. La imagen de un cristo y la de una virgen se encuentran en una calle de San Nicolás abarrotada, mientras en el cielo despunta la mañana de primavera y el aire se llena de los sonidos de centenares de xiulitets. Es un ritual sencillo, un desfile sin solemnidades con el que Alcoy cruza cada año la frontera imaginaria que separa la Semana Santa de las Fiestas de San Jorge.