Destacados
Punto de vista
Una triste historia de pilinguis y dinero
Por primera vez desde que se instauró la democracia, la supresión de la monarquía es una idea que forma parte del debate político mayoritario
Siempre me imagine la llegada de la República como un acontecimiento cargado de coreografías épicas: masas indignadas de desheredados rodean la Zarzuela gritando consignas, mientras la Familia Real huye apresuradamente camino de Suiza por un pasadizo subterráneo iluminado con antorchas. De eso nada, España puede presumir ante el mundo de tener la única monarquía que […]
Punto de vista
Tots els homes del president (De l’Associació de Sant Jordi d’Alcoi)
Al llarg dels anys ens hem reunit amb tots els presidents de l’ASJ però no hi ha hagut cap com l’actual. El primer va dir en la televisió que cap Constitució li havia de dir a ell com fer la seua festa, referint-se a l’absència de dones amb ple dret. I tots els hòmens de […]
Punto de vista
El verano de la culpabilidad
Cruzado el ecuador del mes de julio, nadie tiene muy claro si la gente que se va a las playas a disfrutar de su merecido descanso son veraneantes o son focos de infección con patas
Si te quedas en casa, estás arruinando a la hostelería y al maltrecho sector turístico. Si haces de tripas corazón, te vas de vacaciones y decides participar en paellas y cenitas de amigotes, eres uno de esos canallas irresponsables que está contribuyendo a la aparición de nuevos rebrotes del coronavirus.
Punto de vista
Réquiem por la prensa
Es triste que un periódico se convierta en mamporrero del gobierno, pero es catastrófico cuando son todos los diarios del país los que ponen a huevo la jodienda adoctrinadora
Carlos Merchán, 2/07/2014

He sido un fulano a un periódico pegado al sobaco toda mi vida adulta. El periódico era la biblia de la mañana, el oreo de una realidad más o menos tamizada, la certidumbre de que, al otro lado del café y de mis gafas, había vidas paralelas, cosas, eventos reales y verdaderos que alguien me contaba con más o menos destreza, con más o menos imparcialidad.

Casi siempre he considerado sagrada la letra impresa del periódico, tan auténtica, real y dignamente dispuesta como la bruma de los polígonos industriales con los que me topaba a diario o la fiera frialdad de las estaciones de ferrocarril o los semáforos atormentadores o el viento secante en las esquinas tangentes. Casi todas mis mañanas han estado gobernadas por el olor a tinta recién parida, el exquisito perfume del papel que, junto al café, me hacían sentir un tipo dulcemente vivo y medianamente documentado.

Pues ¡a tomar por culo el periódico en papel! Se acabó. Los grandes han claudicado. Todos. En los últimos tiempos, “El País” era mi consuelo. Parecía el último bastión de la resistencia pero, de pronto, una lengua lamerona, grande y empalagosa empezó a chuparle el culo al poder. Se acabó lo que se daba. Y se acabaron las mañanas en que la verdad bailaba bajo un epígrafe. Es triste que un periódico se convierta en mamporrero del gobierno pero es catastrófico cuando son todos los diarios del país los que ponen a huevo la jodienda adoctrinadora y los jodidos adoctrinandos somos nosotros, lo que hasta ahora pensábamos que no había nada más placentero, inocente y enriquecedor que sentarse uno a voltear hojas y opiniones con visos de imparcialidad antes de empezar a partirse la cara con las horas. Una de las primeras medidas de toda dictadura que se precie es hacerse con los medios de comunicación. Esta peña de buitres ya lo ha conseguido. Sólo falta que resuciten el Nodo para cantar sus propias hazañas y las de sus marquesonas. A la tele también le han metido mano con no poca aplicación y solvencia que, el otro día, nos pusimos mi chico y yo a zapear en busca de Bob Esponja y la pantalla parecía un solar negro adobado con las hierbas siniestras de la censura. A no sé cuántos canales le vimos la boca del túnel desdentada y negra como la pez. Uno de cine, entre ellos. Y no. Yo me planto. Yo no quiero que mi hijo viva el miedo que viví, que vivimos y que, de algún modo, vuelve a estar presente, garrotazo y tente tieso y chitón de tarabillas, aquí ¿quién manda…?

Para terminar: Aquí un ex -lector de periódicos después de un ex -votante. Por cierto: según las últimas y sesudas investigaciones de los más eximios propagandistas del régimen a Manolete no lo mató un toro, a Manolete lo mataron los cojones de Pablo Iglesias, el Coletas. Con un par, tron.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario