l Alcoyano es a Alcoi el que el Real Madrid es a Madrid y Madrid España dentro de España. Y Alcoi, que desde hace mucho es una ciudad olvidada, tanto mediáticamente como por las administraciones, de repente recibe atención desmesurada de cámaras y micrófonos.
El COVID-19
Desde hace unos pocos días vivimos la banalización de la agresión que está causando la pandemia del COVID-19 en Alcoi por parte de la prensa generalista y deportiva. Las 73 muertes en la residencia de mayores Domus Vi en Alcoi no fue una noticia digna de cubrir con seriedad y rigor por estos medios, ni tan siquiera que llevásemos cerca de dos semanas escalando posiciones en el terrible ranking de las localidades con más incidencia de personas infectadas por habitante, no fue suficiente.
Nadie se pregunta qué pasa en Alcoi porque, deben pensar, en Alcoi ya no pasa nada. Pero desde que el Real Madrid ha puesto en su punto de mira el partido contra el Alcoyano, la prensa nos ha puesto en su agenda, porque en Alcoi ya pasa algo: el Real Madrid, que está de paso.
Leía a uno de los redactores de Tipografía La Moderna, Javer LLopis que en una entrevista “a un jugador del Alcoyano en un programa nacional de deportes con motivo del partido de Copa ante el Madrid. La mitad de las preguntas son sobre la situación de un Alcoy convertido en líder nacional de incidencia del coronavirus. El famoso locutor insiste en preguntar si todos los jugadores del Deportivo se han hecho las PCR (se ve que teme que infecten a algún astro merengue). Hay notoriedades que matan y ésta es una de ellas”. La prensa ha decidido que nuestra gran incidencia de COVID-19 es peligrosa, no porque muera gente, no porque tengamos un hospital absolutamente saturado y la mayoría del personal sanitario esté desesperado y agotado ante la situación, esto no es importante, a la prensa de Madrid le preocupa que los jugadores del Alcoyano puedan contagiar a algún jugador del Real Madrid que es, en definitiva, lo importante. La frivolidad con la que se tratan cuestiones en la prensa hace entender, por ejemplo, por qué hoy decenas de inconscientes hayan acudido a dar la bienvenida a los jugadores del Real Madrid que se desplazaban en autobús al hotel.
Los altavoces mediáticos
La estructura mediática que soporta al Real Madrid se prepara ante una terrible eventualidad: una derrota ante el Deportivo Alcoyano. Se anteponen las excusas para que, en caso de derrota, exista un colchón el cual amortiguar las críticas: la culpa fue del estado césped o del pavor ante un posible contagio por parte de los jugadores del Alcoyano. Pero no se habla de fútbol. Las comparaciones serían odiosas y en su mente subyace la idea que jugar contra el Real Madrid es un regalo que debemos agradecer a cambio de denostar nuestra imagen tratándonos como paletos. En el fútbol, nos recordó el gran Toni Negri, también existe la lucha de clases: “el catenaccio constituía el equivalente del rugby en el fútbol. Era la lucha de clases: uno es débil y tiene que defenderse”. Al Alcoyano le toca defenderse en el campo.
La moral
Al menos podemos aún rememorar que el Alcoyano es conocido por su tozudez ante las adversidades. La prensa ya se encarga de cultivar esa sensación que tienen los seguidores de un equipo no aspira a entrar en alguna liga europea; se ocupa de recordarnos que nuestros equipos son pobres y que jugar contra equipos ricos nos hace contraer una deuda moral con ellos pero, afortunadamente, nuestra moral no es de su patrimonio, ni de sus altavoces mediáticos. Ellos tendrán el dinero y los altavoces, nosotros la moral. Y que siga siendo así.