Destacados
Punto de vista
A por ellas !
Està clar que és una modificació innecessària, amb la qual només s’intenta castigar una volta més a les pioneres
En la proposta de modificació dels estatuts que fa la directiva de l’Associació de Sant Jordi es pot llegir el següent: “Artículo 49 – Se establece como prohibiciones de carácter general  […]  C.- Que el fester utilice el traje oficial de su Filà que no corresponda a su género.”
Punto de vista
Eixos penjats que escriuen
...tots aquests que no paren de xerrar, els uns amb els altres, sense fer-se cap fotografia ni consultar el telèfon, que són, que pretenen, què hi fan, en aquest món?
Acabe d’arribar d’un viatge que m’ha dut a L’Ametlla de Mar, una deliciosa localitat de les Terres de l’Ebre, al Principat. Allí ens vam aplegar un bon grapat de professionals i aficionats a l’escriptura per presentar-hi un llibre de relats de creació col·lectiva, el títol del qual en recomana la lectura a la vora del […]
Punto de vista
En torno a los peligros del Síndrome del Sumby
Los alcoyanos hemos convertido la nostalgia personal en un instrumento de análisis de la realidad social y económica de nuestra ciudad
Cualquier alcoyano con más de 60 años en las costillas recuerda el maravilloso diseño de la botella de Sumby: un refresco estrictamente local, que forma parte de nuestro patrimonio sentimental y cuya memoria es idolatrada por muchos paisanos, que creen que la llegada de la Fanta y de la Coca Cola fue el primer capítulo […]
Punto de vista
Empresas y compromisos
Javier Llopis, 17/02/2019

Un titular redondo en el digital de Radio Alcoy: Germaine de Capuccini dejará de ser alcoyana. Es una noticia incómoda, que ha pasado como un ángel por las páginas de la actualidad. Nadie sabe por dónde coger una operación económica inesperada, que se salda con la venta a un grupo inversor americano de la empresa más emblemática del floreciente e ilusionante sector cosmético alcoyano. No hay reacciones políticas, no hay debates y por no aparecer, ni aparece ese acostumbrado coro de lamentaciones que acompaña a este tipo de acontecimientos.

Una empresa familiar, de esas que le han dado a Alcoy fama de ciudad emprendedora, pasa a manos de un grupo internacional sin cara y sin ojos. La venta del 100% de las acciones de Germaine a ACON Investiments y Torreal quiere decir que a partir de ahora las decisiones no se tomarán aquí, sino en algún lejano despacho de Washington o de vaya usted a saber dónde. Aunque se intente disfrazar con eufemismos del tipo “proceso de internacionalización”, el cambio es sustancial y el que tenga alguna duda, que les pregunte los vecinos de Onil, que vieron marcharse a Alicante la emblemática Famosa tras ser adquirida por un grupo inversor. Y si las cosas no le han quedado claras, vale la pena echarle un vistazo a los tumbos y a los cambios de propietario vividos por el centro comercial de Alzamora, que lleva 16 años pasando de mano en mano en un interminable baile de grupos de capital riesgo.

No hay polémicas por una razón bien sencilla: resulta imposible encontrar culpables para una situación que supone un fuerte golpe psicológico para el ego colectivo de los alcoyanos. No se puede responsabilizar a los políticos por no generar suelo industrial o por no desarrollar una buena promoción económica; tampoco se puede culpar a los ecologistas (esto siempre es muy socorrido) por paralizar algún proyecto de parque empresarial y queda feo arremeter contra la familia que ha vendido sus acciones, ejerciendo un derecho sacrosanto en cualquier economía de mercado: el de ganar dinero.

Soplan los vientos de la nueva economía y de la globalización. Conceptos como el del compromiso de las empresas con el territorio y con la sociedad han quedado convertidos en antiguallas y sólo unos pocos “tipos raros” como Juan Roig tienen interés en practicarlos. El objetivo único es la rentabilidad pura y dura y en el caso concreto de Germaine se ha cumplido escrupulosamente este precepto.

El futuro es otra cosa. Resulta especialmente inoportuna la “desalcoyanización” de esta firma, precisamente en el mismo momento en que todos los grupos del Ayuntamiento se habían puesto de acuerdo para potenciar el sector cosmético creando un instituto tecnológico específico en la antigua manzana de Rodes. Al margen de los chascos políticos, la venta de Germaine de Capuccini abre una inevitable sensación de incertidumbre. La empresa puede quedarse entre nosotros durante cien años, puede trasladarse dentro de un mes a Tombuctú, puede mantener sus empleos, puede hacer despidos masivos o puede vivir un periodo de expansión espectacular. Los nuevos propietarios pueden hacer todo esto y mucho más, con una ventaja considerable sobre sus antecesores: no tendrán que pasearse por las calles de Alcoy justificando sus decisiones, ni afrontando las repercusiones sociales de sus actuaciones empresariales. Esto es un asunto interno entre ejecutivos e inversores. La ciudad que vio nacer y crecer a esta empresa ya pinta más bien poco en esta historia.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:
COMENTARIOS

  1. Pepe says:

    Las terceras generaciones en las empresas familiares, si no han mamado la empresa desde abajo y han aprendido lo que cuesta poner en valor un proyecto, están condenadas al fracaso!. Esta claro que ahora se llevan una pasta, seguramente significativamente menos de lo que realmente vale la empresa. Esperemos que no sea pan para hoy y hambre para mañana!!. Sin olvidar los excelentes profesionales que lideran Germain!.

  2. Rafael Valls says:

    Javier. Buen artículo. Magnífica descripción. Lamentable situación. Gracias por estar ahí. Quizás convendría aleccionar a los responsables políticos antes de mayor «desalcoyanízación». Enhorabuena y contad conmigo para toda crítica constructiva y educativa. Esto se ha puesto serio y ya no se piensa mas que en la enramada. Enhorabuena…!!!!!!!

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario