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Punto de vista
Matando bares a cañonazos
El cierre de los locales de ocio nocturno, la legalidad y el sentido común
Vivimos tiempos extraños en los que todo el mundo apuesta por la inteligencia artificial y en los que nadie parece echar cuenta del sentido común. Las administraciones públicas son entes  paquidérmicos ajenos a toda lógica, que se han especializado en matar moscas a cañonazos. La situación creada con el cierre total de los locales de […]
Punto de vista
Obri la llauna
Un endoll, una claueta i l’instrument en mà. Un faristol mig recolzat d’amunt una taula, i una prestatgeria ordenada per a l’ocasió. Tot guardava per tal de disposar la següent lliçó... Tot, si els auriculars funcionaven, o no es queien, o qui sap qui i perquè, li venia de gust actualitzar-se
En pocs dies tornem re-agrupar-nos, amuntegar-nos i també il·lusionar-nos per tal de novament prendre parit en moltes lliçons. Tant a dins de classe coma fora esperant el nen que corre cap als braços de l’avi que l’espera, el proper curs ja ens està a l’aguait i disposat a avançar-nos per la dreta.
Punto de vista
El coronavirus y la teoría de la olla de pito
¿Serán capaces de aguantar los alcoyanos un periodo tan largo de privación de todas sus válvulas festivas de escape?
FOTO: PACO GRAU
Hay una teoría sociológica que asegura que Alcoy funciona con el mismo mecanismo que una olla de pito. Esta línea de pensamiento parte de una descripción tópica del carácter de los alcoyanos, a los que se considera una gente seria y trabajadora, poco dada a exteriorizar sus sentimientos.
Punto de vista
La semana: petimetres antisistema, un siglo de juzgados y los eternos trolls de Fonèvol
Javier Llopis, 19/12/2014

Al PP de la Comunitat Valenciana siguen floreciéndole los desastres y las vergüenzas en los juzgados. Mientras tanto, Alcoy llega a un extraño acuerdo de alquileres para poder abrir los nuevos juzgados. El futuro de la manzana de Rodes se fía a un concurso de ideas, que no impide que el viejo edificio siga cayéndose a trozos.

Los tramposos
El TSJ imputa a una veintena de dirigentes del PP valenciano, incluido el inefable Ricardo Costa, por un delito electoral. Dicho en plata: las personas que hoy gobiernan a los valencianos ganaron varias elecciones haciendo trampa; con unas campañas de lujo pagadas con dinero sucio, cedido “amablemente” por las empresas que recibían contratos públicos. Cada vez que había una cita con las urnas, los populares acudían a la carrera montados en un Ferrari, mientras el resto de los partidos hacía el trayecto a lomos de un desvencijado R5. Como era de esperar, siempre ganaban los del Ferrari. El proceso abierto por el TSJ nos coloca otra vez ante el abismo, ante la irrefrenable tentación de cuestionar la legitimidad de los tipos que dirigen el cotarro en la Comunitat Valenciana. Hasta la fecha, entendíamos que un antisistema era un joven  encapuchado, con largas barbas y pañuelo palestino, que tiraba cócteles molotov contra las sucursales bancarias. A partir de ahora, tendremos que incluir en la lista de enemigos públicos a algunos de los más elegantes petimetres del PP autonómico; unos pimpollos engominados sin el más mínimo resto de ética, siempre dispuestos a pasarse por los cojones las leyes más básicas del juego democrático para lograr sus objetivos y seguir luciendo palmito.

Cien años no es nada
Problema de Matemáticas. Alcanzado un acuerdo para desbloquear el nuevo Palacio de Justicia del casco histórico: la Conselleria le pagará (suponiendo que pague) a la corporación un alquiler anual de 30.000 euros a cambio de usar las  instalaciones. Haciendo una división sencilla, se llega a la conclusión de que para recuperar su inversión de 3,5 millones de euros, el Ayuntamiento de Alcoy necesitará algo más de un siglo, década arriba década abajo. Dicen las malas lenguas, que tras la última reunión para tratar el tema, el conseller de Justicia se despidió del alcalde con una frase clásica de las películas americanas: “con gente como usted, da gusto hacer negocios”.

Ni puñetera idea
Cuando un gobierno convoca un concurso de ideas para algún proyecto concreto caben dos posibilidades: la primera es que estemos ante una gente superdemocrática y encantadora, que ha convertido la participación en el santo y seña de su gestión y la segunda es que estemos ante un grupo de tipos desorientados, que no tienen ni puñetera idea de qué hacer con un asunto especialmente incómodo y que al final deciden sacárselo de encima recurriendo a esta fórmula. En el caso de la manzana de Rodes, hay síntomas preocupantes de que en el Ayuntamiento de Alcoy se está imponiendo la segunda opción. Este grupo de viejas fábricas fue primero museo de la industrialización, para pasar después a convertirse en un probable parque tecnológico. Lo único cierto es que este conjunto de valiosos edificios sigue cayéndose a pedazos y que la legislatura municipal está a punto de acabar sin que nadie haya decidido nada.

Subgénero local
El troll es una subespecie de cabrón, que ha aparecido en los últimos años al abrigo de internet. Son personajes cargados de odio y de mala follá, que aprovechan el anonimato de los foros abiertos para lanzar insultos y descalificaciones personales hacia todas aquellas personas o entidades con las que no están de acuerdo. Aquí, en Alcoy, tenemos un subgénero de trolls estrictamente local: son los tipos que reaccionan de forma automática y violenta ante cualquier noticia relacionada con Fonèvol hasta abarrotar la red con salvajadas que harían enrojecer de vergüenza a un sargento chusquero de posguerra. En sus textos llenos de misoginia y de épica de garrafón no hay ni un solo argumento válido; son compendios del machismo más chulesco, de la falta de respeto más total y de la burrera clásica de toda la vida. Algún estudiante de Periodismo o de Psiquiatría debería hacer una tesis doctoral sobre “estos valientes” y sobre el apestoso legado literario que nos están dejando.

Películas de John Ford
Dimite Torres Dulce, el único Fiscal General del Estado que se preocupó por el desastre de los juzgados de Alcoy y que hizo gestiones políticas y declaraciones periodísticas para buscarle una solución a nuestro eterno problema de infraestructuras judiciales. Al margen de cargos y honores varios, el ilustre jurista siempre será para mí el ameno cinéfilo que participaba en las maravillosas tertulias cinematográficas de José Luis Garci en La 2. Un tipo que ama tanto las películas  de John Ford no puede ser mala persona, aunque  Rajoy lo haya nombrado Fiscal General del Estado.

Nostalgia y cabreo
Paseo mañanero por la zona de Serelles. Las faldas de Mariola están llenas de viejas masías; de antiguos edificios rurales, que a pesar de su estado de abandono todavía impresionan. Un enorme patrimonio monumental se está yendo al garete y nadie parece darse cuenta de la catástrofe. Las montañas de cascotes no pueden ocultar la belleza de estas casonas olvidadas en el tiempo. Los matorrales, las basuras y los grafitis ocupan el espacio de lo que antes fue un sistema de vida, apegado a la tierra y a una tradición agrícola de siglos. Nostalgia y cabreo. ¿A nadie se le ha ocurrido rentabilizar con usos turísticos estos magníficos conjuntos arquitectónicos?.

Entre paréntesis
Empieza este sábado algo que hemos dado en llamar el paréntesis navideño. A lo largo de dos semanas, la actividad oficial e institucional se congelará y será sustituida por un mundo de villancicos, compras, comilonas y cabalgatas. Todo lo importante queda aplazado hasta después de Navidades. Somos un país dado a los puentes y a las desmesuras festivas. Para bien o para mal, esto no hay quien lo cambie.

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