Destacados
Punto de vista
Alcoyano – Real Madrid: ya hemos ganado
En el fútbol de verdad la pelota se mancha de barro, y los jugadores también
Partido de Liga entre el Madrid y el Alcoyano en septiembre de 1947, duelo que terminó con empate a dos
Me llamaron la atención las palabras de Zidane después del partido en el Sadar contra el Osasuna: “no ha sido un partido de fútbol”. El Real Madrid había empatado contra el Osasuna y Zidane se vio autorizado para determinar lo que es fútbol y lo que no que, por otra parte, es algo muy común […]
Punto de vista
Toda historia tiene su fin… o no
Me voy. Llevo un cuarto de siglo en Alcoy y como dice la canción de Nino Bravo, ha llegado el momento de partir. Pero con este adiós me llevo un montón de cachitos de Alcoy en forma de entrañables y maravillosos recuerdos. La ciudad que dejo tiene para mí un cierto sabor agridulce -me da […]
Punto de vista
Friends
Al llarg d’aquest quasi mig segle de vida he tingut la gran fortuna o el gran superpoder de fer amics
Complete aquesta segona trilogia a la Tipografia, parlant-vos del tercer pilar de la meua trajectòria vital. Junt als meus pares i de les meues ‘carabasses’, estan els meus amics. Recorde fa més de 25 anys quan es va estrenar aquella sèrie, ‘Friends’ que tan va marcar a la meua generació i a moltes més posteriors… […]
Punto de vista
Salvar la Navidad de 2021
Una pregunta sin respuesta nos atormenta: ¿cuántos meses de normalidad le podremos arañar a este año recién iniciado
Javier Llopis, 3/01/2021

Empieza el año con millones de personas dándose ánimos las unas a las otras. Es un ejercicio de fe planetario, que se basa en un razonamiento aparentemente infalible: después del desastre de la pandemia en 2020, es imposible que las cosas puedan ir a peor. En medio de las demostraciones impostadas de optimismo flota un inquietante sentimiento de incertidumbre y una pregunta cuya respuesta nos atormenta: ¿cuántos meses de normalidad le podremos arañar al recién iniciado 2021?.

En un intento de tranquilizar a la población, los políticos y los expertos (dos colectivos con el prestigio bajo mínimos) nos dicen que las cosas empezarán a ser como antes a partir del próximo otoño. Es una afirmación arriesgada, que parece hecha para salir del paso y en la que cuesta confiar. Con los números del coronavirus por las nubes, con la sanidad pública al borde del colapso, con amplios sectores de la población decididos a pasarse las medidas preventivas por el forro,  con un proceso de vacunación gigantesco cuya organización es un reto inédito y con unas vacunas elaboradas a uña de caballo resulta suicida hacer predicciones. Y la cosa se complica, cuando se piensa que estas profecías las están haciendo unos tipos que a lo largo de diez meses de pandemia han fallado más que una escopeta de caña (por culpa de su propia incompetencia y por culpa del comprensible desconocimiento sobre la evolución de un problema sanitario absolutamente nuevo).

Leyendo entre líneas las declaraciones de los dirigentes políticos y viendo sus gestos de extrema prudencia, se llega a una conclusión deprimente: hay que dar por perdido lo que queda de invierno, la próxima primavera y buena parte del verano. Nos quedan meses de mascarillas, restricciones, distancias de seguridad y de miedo a contagiarse y a acabar en una UCI. Los supuestos efectos balsámicos de la llegada de las vacunas han sido más bien limitados y en vez de una oleada de euforia, nos han dejado muy claro que salir de esta catástrofe sanitaria, económica y social va a ser un proceso lento y muy complicado.

Aterroriza la posibilidad de tirarse unos cuantos meses más viendo a los políticos mientras intentan resolver la ecuación imposible de la actividad económica y la prevención sanitaria, superponiendo a lo loco cierres, aperturas y confinamientos bajo el único  impulso de la caprichosa evolución de las estadísticas del COVID. Es desagradable pensar que volveremos a mirar con pánico los puentes festivos y los periodos vacacionales, conscientes de que después de estos paréntesis puede llegar una nueva oleada de enfermos y de muertos. Puede que la experiencia adquirida por los gobernantes les ayude a gestionar mejor este paisaje de contradicciones, pero en su contra tendrán un elemento que no debe ser despreciado: una ciudadanía con la resistencia cada vez más agotada y que puede estallar en cualquier momento ante una presión tan prolongada en el tiempo (esas raves multitudinarias y esos banquetes masivos que ahora nos escandalizan no son más que síntomas de ese agotamiento general, que ha llevado a mucha gente a desconectar de la lógica y de la responsabilidad) .

Pasados los efluvios de una Nochevieja atípica, en la que los presentadores de las uvas hablaban como un libro de autoayuda, conviene aterrizar en el realismo. A la vista del panorama que se nos viene encima, yo ya me daba por satisfecho con la posibilidad de asistir a las funciones abiertas del Tirisiti de 2021 con normalidad, de ilusionarse con la próxima Cabalgata de Reyes y de participar en masivas comilonas navideñas en las que familiares y allegados se abrazan y se besuquean sin ningún tipo de prevención. Viendo cómo están las cosas no he sido capaz de averiguar si esta hipótesis de futuro peca de demasiado pesimista o de demasiado optimista. Sólo el tiempo y la pandemia nos lo dirán.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario