Destacados
Punto de vista
El valor de Nuria Martínez
La primera festera alcoyana deja la Fiesta tras jugar un papel fundamental en la apertura del debate sobre la participación femenina
La festera se convirtió en la Rosa Parks de ese reducto masculino que eran en 1997 los Moros y Cristianos de Alcoy
Esta es una historia de valentía cívica. En 1997, una mujer debía armarse de mucho (muchísimo) valor para ponerse un traje de Alcodiano y hacer el recorrido de la Entrada con su filà. Nuria Martínez abrió el camino en solitario y se convirtió en la Rosa Parks de ese reducto masculino que eran por entonces […]
Punto de vista
Punt final
Per mi ja és tard, he deixat la filà Alcodianos després de 23 anys. Les properes festes, siguen quan siguen, el meu trage, el que he vestit des de 1997 es quedarà a l’armari…
FOTO: Juani Ruz
La meua arribada a la Festa va ser un poc inconscient, no sabia que obria una porta, o més bé una escletxa, d’un camí que no pensava tan llarg i enrevessat. Jo era una jove de 25 anys que sols volia participar en les festes del seu poble, igual que ho feien els seus amics […]
Punto de vista
Alguns comentaris al voltant de la peatonalització del centre d’Alcoi
Els projectes d'aquestes dimensions requereixen de debats polítics profunds
FOTO: PACO GRAU
Ja la tenim ací. Fent una notable demostració de determinació política, el govern de l’Ajuntament d’Alcoi (PSOE) ha aplicat un pla de peatonalització que suposa el tancament al trànsit rodat d’un grapat important de carrers del centre de la ciutat. Ja s’han dit moltes coses al respecte (vegeu, sobretot, l’article del regidor de Guanyar, Pablo […]
Punto de vista
Un brindis en un funeral
Javier Llopis, 9/03/2016

En una carta solemne, el director de El País informa a sus empleados de la inminente desaparición de la edición en papel del primer periódico de España. Te acercas al cine y disfrutas con Spotlight, una de esas maravillosas películas americanas de periodistas en las que un grupo de intrépidos reporteros arregla el mundo desde una destartalada redacción llena de montañas de papeles y de vasos de café a medio beber.

A los viejos periodistas (a los periodistas viejos) nos gustan las historias en las que David derrota a Goliat a golpes de rotativa. Nos vuelven locos esos finales felices en los que una flota de camiones atraviesa la noche repartiendo por la ciudad los fardos de unos periódicos que aún huelen a tinta y en cuyo titular de apertura se puede leer en letras bien gordas que los buenos han ganado la batalla y que los malos se han caído con todo el equipo. A los viejos periodistas, elefantes moribundos de la selva tecnológica, nos consuela comprobar que el apasionante circo de la prensa de papel todavía sigue dando guerra, aunque sea en el universo imaginario de una sala de cine.

Ver la oscarizada obra de Thomas McCarthy a las pocas horas de recibir el mazazo de la rendición digital del buque insignia del periodismo nacional le añade un punto de tristeza al reconfortante ritual de asistir a un buen espectáculo cinematográfico. Ver Spotlight en esas condiciones es como hacer un brindis en un funeral, como levantar la copa en un velatorio y cantar una balada en recuerdo de alguien muy querido, que se ha ido para no regresar nunca. Las vibrantes aventuras de los periodistas del Globe en su lucha contra la omnipotente jerarquía católica de Boston para sacar a la luz una red de abusos a menores se acaban convirtiendo en una melancólica elegía para una profesión, el periodismo, que vive uno de los momentos más duros de su historia.

Mientras internet arrasa sin piedad hasta las más sólidas cabeceras de papel y mientras el periodismo nuevo busca un lugar al sol de las incertidumbres y de los miedos, películas como Spotlight nos permiten a los veteranos contarles alguna batallita a nuestros hijos y jurarles por lo más sagrado que hubo unos días dichosos en los que las redacciones de todos los periódicos estuvieron pobladas con personajes tan increíbles como los que encarnan Mark Ruffalo o Michael Keaton.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario