Destacados
Punto de vista
Matando bares a cañonazos
El cierre de los locales de ocio nocturno, la legalidad y el sentido común
Vivimos tiempos extraños en los que todo el mundo apuesta por la inteligencia artificial y en los que nadie parece echar cuenta del sentido común. Las administraciones públicas son entes  paquidérmicos ajenos a toda lógica, que se han especializado en matar moscas a cañonazos. La situación creada con el cierre total de los locales de […]
Punto de vista
Obri la llauna
Un endoll, una claueta i l’instrument en mà. Un faristol mig recolzat d’amunt una taula, i una prestatgeria ordenada per a l’ocasió. Tot guardava per tal de disposar la següent lliçó... Tot, si els auriculars funcionaven, o no es queien, o qui sap qui i perquè, li venia de gust actualitzar-se
En pocs dies tornem re-agrupar-nos, amuntegar-nos i també il·lusionar-nos per tal de novament prendre parit en moltes lliçons. Tant a dins de classe coma fora esperant el nen que corre cap als braços de l’avi que l’espera, el proper curs ja ens està a l’aguait i disposat a avançar-nos per la dreta.
Punto de vista
El coronavirus y la teoría de la olla de pito
¿Serán capaces de aguantar los alcoyanos un periodo tan largo de privación de todas sus válvulas festivas de escape?
FOTO: PACO GRAU
Hay una teoría sociológica que asegura que Alcoy funciona con el mismo mecanismo que una olla de pito. Esta línea de pensamiento parte de una descripción tópica del carácter de los alcoyanos, a los que se considera una gente seria y trabajadora, poco dada a exteriorizar sus sentimientos. Una vez establecida esta verdad “irrefutable”, se […]
Punto de vista
Un brindis en un funeral
Javier Llopis, 9/03/2016

En una carta solemne, el director de El País informa a sus empleados de la inminente desaparición de la edición en papel del primer periódico de España. Te acercas al cine y disfrutas con Spotlight, una de esas maravillosas películas americanas de periodistas en las que un grupo de intrépidos reporteros arregla el mundo desde una destartalada redacción llena de montañas de papeles y de vasos de café a medio beber.

A los viejos periodistas (a los periodistas viejos) nos gustan las historias en las que David derrota a Goliat a golpes de rotativa. Nos vuelven locos esos finales felices en los que una flota de camiones atraviesa la noche repartiendo por la ciudad los fardos de unos periódicos que aún huelen a tinta y en cuyo titular de apertura se puede leer en letras bien gordas que los buenos han ganado la batalla y que los malos se han caído con todo el equipo. A los viejos periodistas, elefantes moribundos de la selva tecnológica, nos consuela comprobar que el apasionante circo de la prensa de papel todavía sigue dando guerra, aunque sea en el universo imaginario de una sala de cine.

Ver la oscarizada obra de Thomas McCarthy a las pocas horas de recibir el mazazo de la rendición digital del buque insignia del periodismo nacional le añade un punto de tristeza al reconfortante ritual de asistir a un buen espectáculo cinematográfico. Ver Spotlight en esas condiciones es como hacer un brindis en un funeral, como levantar la copa en un velatorio y cantar una balada en recuerdo de alguien muy querido, que se ha ido para no regresar nunca. Las vibrantes aventuras de los periodistas del Globe en su lucha contra la omnipotente jerarquía católica de Boston para sacar a la luz una red de abusos a menores se acaban convirtiendo en una melancólica elegía para una profesión, el periodismo, que vive uno de los momentos más duros de su historia.

Mientras internet arrasa sin piedad hasta las más sólidas cabeceras de papel y mientras el periodismo nuevo busca un lugar al sol de las incertidumbres y de los miedos, películas como Spotlight nos permiten a los veteranos contarles alguna batallita a nuestros hijos y jurarles por lo más sagrado que hubo unos días dichosos en los que las redacciones de todos los periódicos estuvieron pobladas con personajes tan increíbles como los que encarnan Mark Ruffalo o Michael Keaton.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario