
Mauro Ramsés Ponsoda Santacreu, miembro de la Comisión para la celebración del 750 aniversario del patronazgo de San Jorge, partió del Alcoy el pasado 24 de enero rumbo a lo desconocido, justo el mismo día que las autoridades políticas y militares de la Fiesta presentaban en FITUR los actos de conmemoración del 750 aniversario del patronazgo de San Jorge.
El joven Mauro Ramsés salió de la ciudad con la noble misión de hacer llegar a los lugares más recónditos del planeta el nombre de Alcoy y la Nostra Festa, misión que le encomendó la Asociación, el Excelentísimo Ayuntamiento y el párroco de Santa María.
Según ha podido saber este diario, a mediados de febrero, Ponsoda visitó la isla Alejandro, que estaba desierta; Rapa Nui, donde los habitantes lo miraron con gesto de indiferencia; La Rinconada en Perú (el asentamiento humano situado a más altura (5.200 m.)) del planeta, donde – según noticias contrastada – sufrió una fuerte congestión y la amputación de varios miembros por congelación. Y desde allí envió una bonita postal al Ayuntamiento.
Posteriormente, en la isla Macquarie, ocupada por sólo 20 habitantes, coincidió con un alcoyano de los Benimerines que estaba realizando el Erasmus y tras dejar su mensaje a los 19 habitantes del lugar partió hacia un remoto bosque en Papúa Nueva-Guinea, donde contactó con la tribu que aparece en la imagen. Desde entonces – según informa el regidor de fiestas Jorge Martínez – se ha perdido el rastro del esforzado mensajero.
La foto que aparece en la imagen fue el último mensaje que se recibió de Mauro Ramsés, pero parece que logró cumplir su misión a tenor de las imagenes captadas, dias después, por el satélite SpainSat NG II en el mismo punto desde donde se envió la foto en la que se podía apreciar una botella de café-licor (que Ponsoda llevaba siempre en su equipaje) completamente vacía, un palo en forma de sable y un montón de huesos y restos de apariencia humana que debieron servir de picaeta a los aborígenes y que, con toda probabilidad, según las autoridades, pertenecen al valiente mensajero que murió por Alcoy y por la Fiesta.
Desde este periódico nos sumamos al dolor por su desaparición. Descanse en paz.
No me lo puedo de creer…se han comido a Mauro Ramsés? Pero si en Navidad lo vi por San Nicolás…con lo mono que era…la novia estará como un regaliciero, la pobre. Y encima ha servido de picaeta, que brutos los salvajes esos, verdad? Y encima el gobierno los quiere legalizar a todos…si se los comiesen a ellos, verías como no les haría ninguna gracia gracia.
Como diría Don Cerilo: sit tibi terra levis, Mauro Ramsés.
Ahora ya estás con San Jorge.