
La profunda renovación en la candidatura socialista a las próximas elecciones municipales ya empieza a ser una realidad. Aunque Toni Francés ha anunciado que volverá a optar a la Alcaldía tras 16 años de mandato, el primer edil se dejará un enorme bigotazo de guerrillero mexicano para que haya novedades en el cartel electoral. Esta valiente decisión ha provocado entusiasmo entre el sector del PSOE partidario de Francés, que ya ha hecho público el slogan de la próxima campaña: ¡Vote, vote, vote. A Toni con bigote. Socialismo alcoyano: donde hay pelo hay alegría”.
La iniciativa de Francés no será la única sorpresa de la próxima candidatura. Fuentes bien informadas ya dan por segura la posibilidad de que Manolo Gomicia vaya de número dos en la lista con barba afeitada y con una melena de rastafari. Varias militantes que aspiran a estar en la candidatura han manifestado que están dispuestas a teñirse el pelo de rubio oxigenado.
Este giro estratégico ha supuesto un golpe durísimo para los partidarios de la opción de Lorena Zamorano como candidata a secretaria general y alcaldesa. La edil de Turismo ha descartado rotundamente la posibilidad de dejarse bigote y ha anunciado que “por mucho que me lo aconsejen mis asesores de imagen, yo renuncio a cualquier truco capilar. Acudiré a las primarias con la cara lavada y recién peiná”.
En este mismo orden de cosas, hay que subrayar que el conocido historiador Facundo Dotoret ha señalado que “en caso de una victoria de Francés, sería la primera vez que Alcoy tendría un alcalde con mostacho desde la Edad Media. El último edil bigotudo del que se tiene referencia es el conocido Jordiet el Pilós, que presidió el concejo de Alcoy en 1236 durante tres días, ya que murió en una epidemia de peste siendo abandonado su cadáver en la zona de la Riba. Un absoluto pringado medieval”.