
Según ha podido saber este diario las parejas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, históricamente monógamas (es decir: policías municipales con policías municipales, nacionales con naciones y guardias civiles con guardias civiles) han decidido abrir su relación.
El motivo no es otro que, tras tanto tiempo de monogamia, ésta amenazaba con encerrar a las parejas de compañeros/as en un proceso rutinario que, de seguro, las hubiera inmerso en un aburrimiento, exceso de confianza y pérdida del deseo de estar juntos que hubiera acabado, como suele suceder con la infidelidad y engaño de uno de sus componentes.
La relación abierta, según fuentes del Ministerio del Interior, aportará – si todo funciona como es debido – una mayor satisfacción, reforzará el nivel de comunicación entre los miembros del pareja y propiciará una red social y conexiones más amplias.
Lo que aún no ha determinado el Ministerio es el tipo de relación abierta que se establecerá. Si será una relación abierta típica (libre relación para patrullar con terceros), semiabierta o monogamish (se patrulla con la pareja y excepcionalmente con un tercero), hibrida (uno miembro de la pareja puede patrullar con terceros pero el otro no), etc. Lo que sí ha sido descartado totalmente es el poliamor por el lío burocrático que provocaría.
Seguiremos informando.
No me lo puedo creer. Poliamor…amor entre polis. Será posible? Y si se mezclan las gorras cuando hagan la muntonada? Y si se entropiezan con las porras y se piensan que todo no es tan duro como lo que parece? Y si en magreándose tocan las pistolas y se produce un estruendo?
Maremeua… ni pensarlo quiero. Tenemos un buen follón (con perdó), a la vista. Sálvese quien pueda! Mujeres y niños, primero!
Mare…
Enri