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Colores de un otoño tardío
12/11/2014

Amarillos, ocres, dorados y rojos. Colores de un otoño tardío y casi inexistente, que ha cambiado la cara de los montes de Alcoy y del la comarca. La Naturaleza nos regala un año más el espectáculo de un cambio de estación, en el que podemos descubrir nuevos ángulos y nuevas tonalidades. Un recorrido por la sierra se convierte estos días en una colección de impactos visuales y de combinaciones inesperadas. Desde los árboles más solemnes a lo más modestos arbustos, todo un mundo se confabula para componer un lienzo irrepetible. Paco Grau nos ofrece su versión de este momento tan especial.

Las crónicas periodísticas hablan de un otoño singular, con unas temperaturas inusualmente altas para esta época del año. Incluso se ha acuñado el término “veroño” para calificar a un periodo climatológicamente atípico, en el que los termómetros se han mantenido en temperaturas más propias del verano. El terreno está abierto a toda clase de especulaciones y de debates meteorológicos. Se habla de que las máximas de octubre han superado todas las referencias históricas existentes en los archivos. Se hacen comentarios sobre el  cambio climático y en la calle la gente pasa directamente de la manga corta al abrigo, sorprendida por la desaparición de esa estación intermedia, que tradicionalmente nos conducía de forma gradual desde los calores veraniegos a los rigores invernales.

Mientras discutíamos sobre meteorología, la Naturaleza ha seguido funcionando con sus ritmos milenarios e inexorables. El aspecto de nuestros montes iba cambiando poco a poco, perdiendo sus violentos tonos estivales, para sumergirse en una atmósfera de matices. Pasear por la sierra es encontrarse con todas las versiones del amarillo, con un inacabable catálogo de rojos y de marrones. El otoño nos trae un entorno más tranquilo, alejado de las estridencias veraniegas, en el que el paisaje acaba convertido un gran mosaico lleno de sorpresas para la vista y de composiciones pictóricas, que van desde la espectacularidad de un bosque de chopos al minimalismo de unas hojas muertas caídas en el suelo.

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