Destacados
Diccionari de butxaca
Enxancamallat/ada
Toda persona enxancamallada deja sus genitales desprotegidos de los muslos que habitualmente les dan cobijo
Tres chicas veganas comiendo fruta en diversas fases de enxancamallamiento
El verbo enxancamallar, de uso exclusivo en los valles del Serpis, es un vocablo de origen catalán compuesto por el verbo  eixancar que deriva del latín exhancare (abrir mucho las ancas; que vienen a ser el flanco de las personas o animales; coloquialmente conocidas como nalgas y antiguamente como muslos)  y camallarg, que es un […]
Diccionari de butxaca
Racuela
Dícese de los trastos viejos e inservibles, que tienden a acumularse sin que haya una explicación lógica para su supervivencia
Les racueles se acumulan misteriosamente en cualquier rincón de la casa
Palabra muy sonora de origen misterioso con la que los alcoyanos describen todo tipo de trastos viejos e inservibles, que tienden a acumularse en las casas sin que haya una explicación lógica para su milagrosa supervivencia. El término racuela añade un suplemento despectivo a cualquier objeto y nos indica que su mejor destino es el […]
Diccionari de butxaca
Tonyinyeta
Tonyinyeta es un ejemplo de palabra centrípeta, que son aquellas que los alcoyanos piensan que conoce todo el mundo aunque solo las pronuncian en su ciudad
El diminutivo tonyinyeta es la manera que los alcoyanos tienen de denominar al pez teleósteo acantopterigio  (en catalán tonyina, en castellano atún) negro azulado por arriba y gris plateado por debajo, común en los mares de la península ibérica, que se consume fresco o en conserva.
Diccionari de butxaca
Fogolí
Diccionari de butxaca
¡La Puri…!
Diccionari de butxaca
Desbotifarrar
Diccionari de butxaca
Mostruori
Un ejemplo de la tendencia alcoyana hacia el siniestrismo lingüístico

Aunque lo parezca, un mostruori no es un catálogo de monstruos de película de serie B. La versión alcoyana del concepto muestrario/mostrari está cargada de efectos especiales y produce un cierto sentimiento de desazón. Cuando un representante acude a una tienda y le dice al propietario “voy a enseñarle el mostruori por si le interesa alguno de nuestros productos”,  uno espera que el comercial saque de su maleta una colección de fotos en blanco y negro en la que no faltarán  Drácula, Frankenstein, el Hombre Lobo o el mismísimo Freddy Krueger, manteniendo todos ellos sus poses más sanguinarias y espantosas.

La palabra mostruori asusta especialmente a los forasteros valencianoparlantes, que no acaban de explicarse esta siniestra tendencia linguïstica de los alcoyanos, capaz de convertir un concepto inofensivo en una palabreja amenazante más cercana al terror gótico que al honesto intercambio comercial de mercancías

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario