Destacados
Cultura
“Y en verdad os digo, que arderán en el infierno todos los hijos de puta que les echan limón a los calamares sin preguntar”
Faemino y Cansado demuestran en el Calderón que su humor no es de este mundo
Sólo por frases como la que aparece en el titular de esta crónica vale la pena pagar la entrada para ver a Faemino y Cansado. El pasado viernes, en un Teatro Calderón lleno hasta la bandera, los dos cómicos volvieron a demostrar que no son de este mundo, que su humor viene de una galaxia […]
Cultura
El arte nos salvará
Marco Pompero presenta l'1 d'Abril el seu esperat disc: "L'art és sexual". El disc d'aquell que mira a l'horitzó i l'únic que pot esbossar és un somriure de satisfacció.
Marco Pompero ha tornat, ha tornat després de perdre’s en Mallorca, i ve a mostrar al món el seu univers musical. Eixe univers on el Mediterrani es barreja amb l’Amèrica profunda, on l’art està íntimament unit al sexe; i on la consciència social i política destaquen pel damunt de tot.
Cultura
¡Me cago en el séptimo arte!
Hubo un tiempo feliz en el que cuando los alcoyanos salíamos del cine, hablábamos de la película y hacíamos animadas tertulias sobre tal o cual escena, sobre lo bien que había estado un determinado actor o sobre la habilidad del director para contarnos una historia. Esos lujos de cine club antiguo se han acabado para […]
Cultura
El artista que escribía con un pincel
Carlos Merchán, cuyo aspecto recuerda un amachambrado de Francisco Umbral y de Francisco Quevedo
Redacció, 23/10/2016

‘La posada de las almas’ es el título de la exposición de Carlos Merchán, que se podrá visitar desde el 27 de Octubre hasta el 25 de Noviembre en la Sala Mutua Levante. Una exposición que combina obras antiguas con otras nuevas creadas para la ocasión, dibujos en blanco y negro con pinturas en color y textos escritos a la manera casi clásica con la agudeza y arte de ingenio a la que nos tiene acostumbrados el autor.

Una exposición cuyo título evoca ‘El monte de las ánimas’ aquel relato de Bécquer que, hace muchos años, le metió el veneno de la literatura vía intravenosa, ejerciendo de jeringuilla un maestro de la vieja escuela que no se cortaba un pelo a la hora de dar hostias como panes y que, en general, era una mala bestia pero que cuando se ponía místico leía en voz alta cosas como ‘El monte de las ánimas’ y cómo las leía el cabrón.

El veneno de la pintura, en cambio, no se lo introdujo nadie, le vino de serie. O quizá surgió por generación espontánea a partir de su enemistad incipiente con ese mundo raro en el que le tocó vivir. Empezó a dibujar para matar el tiempo o para que no se le comieran las horas, que al fin y al cabo es lo mismo pero al revés. La cuestión es que desde la más tierna infancia, o desde la cándida adolescencia, eso no ha quedado del todo claro, Carlos Merchán aprendió a aprehender la realidad y a filtrar con el tamiz de su intuición y de su corazón el gesto de esos rostros que el refranero califica como espejo del alma y él como el paisaje más apetecible de recorrer y desentrañar.

En 1988, año que en números romanos fue el año del siglo XX compuesto por más letras (MCMLXXXVIII), signifique eso lo que signifique, concluyó sus estudios en la facultad de Bellas Artes de Salamanca y más tarde de profesor en la facultad de Ciencias de la Educación, iniciando después un ajetreado periplo existencial hasta que, en un momento dado, una alcoyana se cruzó en su camino y no sólo le sacó de la ciudad universitaria sino que le hizo recalar en esta población que unos llaman Alcoi, otros Alcoy y él ‘su particular corte de los milagros’.

Desde aquel lejano 2000, año donde dio la vuelta el tiempo, Carlos Merchán ha vivido aquí haciéndose con todos y haciendo de casi todo. Desde dibujar adornos florales para orlas a ejercer de diseñador textil, de trabajar como peón a dar clases de pintura, desde pintar para marchantes a colaborar periódicamente en tres diarios. En resumen, durante dieciséis años ha dibujado mucho, ha garabateado más y nos ha deleitado frecuentemente con sus rostros con alma y con la sensatez y contundencia de sus textos, escritos con elaborada prosa y de contenido más claro que el agua.

Pero siendo grande su destreza y oficio como escritor y pintor el gran éxito de Carlos Merchán, cuyo aspecto recuerda un amachambrado de Francisco Umbral y de Francisco Quevedo y a quién no cuesta imaginar vistiendo calzas, capa, cuello de lechuguilla y la encomienda de la Orden de Santiago en el pecho, es que con su serena admiración y amor por Alcoi (de donde dice que saldrá con los pies por delante) con su afabilidad, inteligencia, cercanía, lucidez y humildad ha conseguido que los alcoyanos veamos nuestra ciudad con ojos nuevos, sin flato, sin aspavientos, con naturalidad. Con la tranquilidad que da haber nacido en Salamanca y saber, a ciencia cierta, que hay vida inteligente más allá del puerto de Albaida

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:
COMENTARIOS

  1. Lupita Romero says:

    Sin duda alguna en su ser hay magia, al lograr de un garabato dar vida que el espectador puede apreciar y a mas sentir esas miradas, ver el viento entre los cabellos…Carlos a cruzado fronteras!!

  2. jesus Santiago says:

    Desde que observe por primera vez la obra de Carlos Merchan.
    Dije a este genio, tengo que conocerlo..efectivamente lo busque y lo encontré, con el paso del tiempo me convertí en su marchante hasta el dia de hoy..hemos vivido tiempos inolvidables, Carlos Merchan..tiene lo genuino, lo mas importante de un gran genio el don de trasmitir..un saludo

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario