Destacados
Punto de vista
Matando bares a cañonazos
El cierre de los locales de ocio nocturno, la legalidad y el sentido común
Vivimos tiempos extraños en los que todo el mundo apuesta por la inteligencia artificial y en los que nadie parece echar cuenta del sentido común. Las administraciones públicas son entes  paquidérmicos ajenos a toda lógica, que se han especializado en matar moscas a cañonazos. La situación creada con el cierre total de los locales de […]
Punto de vista
Obri la llauna
Un endoll, una claueta i l’instrument en mà. Un faristol mig recolzat d’amunt una taula, i una prestatgeria ordenada per a l’ocasió. Tot guardava per tal de disposar la següent lliçó... Tot, si els auriculars funcionaven, o no es queien, o qui sap qui i perquè, li venia de gust actualitzar-se
En pocs dies tornem re-agrupar-nos, amuntegar-nos i també il·lusionar-nos per tal de novament prendre parit en moltes lliçons. Tant a dins de classe coma fora esperant el nen que corre cap als braços de l’avi que l’espera, el proper curs ja ens està a l’aguait i disposat a avançar-nos per la dreta.
Punto de vista
El coronavirus y la teoría de la olla de pito
¿Serán capaces de aguantar los alcoyanos un periodo tan largo de privación de todas sus válvulas festivas de escape?
FOTO: PACO GRAU
Hay una teoría sociológica que asegura que Alcoy funciona con el mismo mecanismo que una olla de pito. Esta línea de pensamiento parte de una descripción tópica del carácter de los alcoyanos, a los que se considera una gente seria y trabajadora, poco dada a exteriorizar sus sentimientos. Una vez establecida esta verdad “irrefutable”, se […]
Punto de vista
Despertares
Es una salvaje manera de quebrar el sueño de la gente propia del hombre de Cro-Magnon
Ximo Llorens, 22/04/2014

Hay en Alcoy dos amaneceres al año especialmente sádicos: el del Domingo de Resurrección y el de la Romería a la Font Roja. Es verdad que es un ejercicio de sadismo corto, breve, disfrazado de fiesta además, pero suficiente para dejarte el sistema nervioso hecho papilla mientras aún estás en la cama en la dulce madrugada abrileña o septembrina, tan dulces ambas de dormir.

No sé si es una aseveración que pueda calificarse de científica, seguramente no, pero se me antoja que la última hora de sueño es la más dulce, la más balsámica, cuando la baba se desliza por la comisura de los labios con mansa calma antes del amable despertar a una nueva jornada, y entonces… ¡pum!, un estampido seco y poderoso hace que abras los ojos como si fueran bandejas de camarero; la baba deja de fluir, se seca, y cuando te estás preguntando qué ocurre suena un segundo estampido ¡pum!, y entonces ya medio comprendes, todavía confuso y alterado, que se trata de la ‘despertà’, mote que aunque en el ámbito del simbolismo podríamos asociar a un inicio, a un estreno de esperanza y alegría, al anuncio de una buena nueva, a la manifestación común del sentir festivo de un pueblo, a la comunión y a la voluntad, codo con codo, de ser una unidad de destino en lo espiritual, etcétera etcétera, etcétera, en realidad es una salvaje manera de quebrar el sueño de la gente propia del hombre de Cro-Magnon, si es que el hombre de Cro-Magnon hubiera conocido los fuegos artificiales. Porque tras el segundo ¡pum! vienen otros ¡pums! aún peores, encadenados que van in crescendo hasta acabar en un atronador climax de explosiones. Por si no te has despertado del todo, ¿comprenden lo que quiero decir?, una sucesión de truenos pavorosos como si nos estuvieran bombardeando para asegurarse de que te despiertas absolutamente, despierto por completo. Y te quedas ahí, medio incorporado en la cama, en los casos extremos sudoroso incluso, intentando recobrar el control de ti mismo. Despierto a tu pesar. Y la melodía del despertador no era precisamente un minueto de Boccherini.

Podrán decirme, hombre, tan poco hay que ser tan tiquismiquis, total, por dos días al año… ya ves tú… Y en último caso podrían decirme también: cómprese usted unos tapones. Y es verdad. Por dos días al año que te despiertas con taquicardia -si se te olvida ponerte los tapones- no vas a exigir la abolición de tan molesta práctica siendo como eres minoría cuando la inmensa mayoría, por lo visto, se despierta con los estampidos de lo más ilusionada, llena de alborozo, colmado su espíritu de gozo, la gente da saltos de alegría en la cama tras las explosiones, llena de optimismo, radiante a más no poder, encantada de que la hayan despertado a base de zambombazos y detonaciones… feliz. La mayoría sí, pero no todos ¿eh? Porque de todo hay en este mundo. No son pocos quienes esas dos mañanas sustituyen el café por la tila.

Me pregunto si en el hospital funciona la unidad del sueño esos dos días.

¿Te ha gustado?. Comparte esta información:
COMENTARIOS

  1. Bernarda Soares says:

    Es una manera un poco brusca de despertarse, sí, pero también – como dice usted- es un poco tiquismiquis. No es necesario tomar tila sino tomar esos despertares que tanto le inoportunan como una alegoría al día día, en los que hay sustos inesperados y seguramente… más de dos veces al año. Le recomiendo que ni tapones, ni tilas ni nada de artificios para poder paliar el legendario estruendo alcoyano, mejor aproveche esos momentos de vigilia matutina para deleitarse con el mensaje que lanzan subliminalmente los alborotadores petardos. Ya sabe que: “lo esencial es invisible a los ojos” ¡y a los oídos!

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario