Tiempo de mascarillas
Javier Llopis

Hasta hace muy poco tiempo, las imágenes de ciudadanos caminando por las calles con una mascarilla formaban parte de los exóticos reportajes de las grandes ciudades del Japón atenazadas por la contaminación. En poco más de dos meses, esta prenda se ha convertido en una pieza fundamental de nuestra vida cotidiana. Paco Grau nos cuenta este cambio con sus fotografías.

Para la Historia, ésta será la primavera del coronavirus y de las mascarillas. En medio del más duro confinamiento o durante el periodo de “libertad vigilada” iniciado esta semana, este artículo sanitario se ha convertido en un elemento omnipresente de nuestras vidas. El paisaje humano de las calles de Alcoy es un paisaje de gente enmascarada tras esta protección, que en cuestión de días ha pasado de los ambientes sanitarios a la indumentaria normal de cualquier ciudadano.

Hay un aire de misterio, una sensación intranquilizadora ante la contemplación de estas fotografías de ciudadanos abordando sus quehaceres diarios con el rostro tapado. En todas sus versiones y en todos sus estilos, las mascarillas han entrado a formar parte de la extraña normalidad de la pandemia. Se han convertido en tema de conversación, se discute sobre su calidad, sobre la forma en que se han de colocar correctamente y hasta empiezan a aparecer los primeros estilosos que marcan originalidad con diseños y decoraciones personalizadas.

Algún sociólogo tendrá que hacer algún día un trabajo de investigación sobre la capacidad que tiene la gente para adaptarse a las situaciones más anómalas. Poco a poco, millones de ciudadanos van reconstruyendo sus vidas en un mundo de mascarillas, geles desinfectantes, guantes y distancias de protección. El miedo a la muerte y a la enfermedad, el temor hacia un futuro económico catastrófico y la perplejidad ante una crisis tan brutal como inesperada acaban cediendo terreno ante actos tan simples y tan necesarios como comprar el pan, dar un paseo o salir al supermercado para llenar la despensa.

DEJA UN COMENTARIO
Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

Nombre

E-mail (no se publicará)

Comentarios



Enviar comentario